27.9.06

 

Breve

Y mirando la luna
tiritando de frío,
volé con el viento.
Me volví suspiro!

26.9.06

 

Cerrando ventanas

Déjame cerrar los ojos
y quererte así, a ciegas,
para no ver cosas
que me hagan dudar.

Déjame cerrar los ojos
para no contemplar unas letras
(tus letras)
que no van dirigidas a mi.

Déjame cerrar los ojos
para que las lágrimas no salgan
y traicionen lo que mi boca dice.

Pero más que cerrar mis ojos
necesito cerrar mi mente
para evitar que tu recuerdo se vaya
y dejar de creer en ti.

11.9.06

 

Escenario de un beso

Los besos que saben a "el último" se revisten de magia escarchada con tristeza.

Estaban junto al auto, intercambiando palabras fútiles que no hacían mas que agrandar el dolor de una separación inminente. Cuando los labios fueron incapaces de emitir palabras, se abrazaron. Ella lo apretó fuerte: sintió su calor, la textura de su cabello, la grandeza de su alma; se concentró en percibir su aroma, para grabarlo en su memoria olfativa y poder recurrir a él cuando las cosas fueran mal y necesitara una tabla a la cual asirse para seguir a flote. Pero como todas las cosas buenas, los abrazos terminan. Al momento de separarse, ella vió que la boca de él se movia, y un instante después las palabras hicieron eco en su cabeza: "te puedo besar?" había dicho. Ella no respondió, sólo lo rodeó con sus brazos y dejó que los labios hicieran lo suyo.

Era hora de irse. Subió al auto y bajó el cristal de la ventana. Había que seguir adelante con la vida.

El cielo estaba encapotado desde horas antes. El aire soplaba con fuerza levantando las hojas caídas de los árboles, y el inconfundible "olor a lluvia" comenzó a llenar el ambiente. Cayó una gota, luego dos, luego muchas... el piso se dibujaba con círculos de agua. Él se puso en cuclillas y apoyó los brazos en el borde de la ventanilla. Ella, con desgana dijo: "Nos vemos". Él la miraba a los ojos, y ella trataba de descifrar todo lo que le decía con ellos. Estaba pensando en irse, cuando lo único que quería era quedarse, y obedeciendo a la frase que él siempre le decía ("Haz lo que quieras, pero lo que realmente quieras") se acercó buscando su boca de nuevo. En alguna parte debía estar escrito que este beso fuera lleno de encanto, porque se tornó grandioso: el sentir los labios fundiéndose, las lenguas tocándose, el aire frío que corría, las gotas de lluvia golpeando en su cara, las manos de él en la nuca de ella, jugando con su cabello. La conjunción de sentimientos, sensaciones y elementos de la naturaleza elevaron ese beso a la categoría de irrepetible.

Lentamente volvieron a la realidad, siendo dos personas distintas. A partir de ese momento, el breve episodio en que sus caminos se habían cruzado, terminó. Ella dijo: "hasta luego". Él dijo: "con cuidado". Y encendiendo el auto, se marchó.

2.9.06

 

Últimos días

Ya casi estoy con una pata en el avión. El lunes vuelo a Buenos Aires, donde pasaré la noche, y el martes a las 11 y algo vuelo a México. Caminando hoy por calles cordobesas (y vaya que caminé), pensaba en lo que extrañare. A saber:


  1. El clima. Acá es invierno. Mas este año, según dicen, no fué tan crudo. El sol brilla, pero el vientecillo frío incesante hace que me estremezca de vez en cuando.
  2. Caminar por la calle a altas horas de la noche sin mucho temor. Es rico.
  3. La carne y los vinos.
  4. El ver que los chicos se saludan de beso en la mejilla (chico con chico).
  5. El acento de los argentinos. Me encanta como suena, a pesar de que me cuesta mucho trabajo entenderles. Pero es tan musical...
  6. El que los chicos hablen en diminutivo y puedan decir que algo es lindo desplegando encanto ("mirá qué lindo es eso!")
  7. Los chicos :P ve uno cada cosa... además de que se visten muy fashion, y pueden usar bufandas de colores alegres sin el menor empacho.
  8. El helado. D e l i c i o s o. Además de que puedes salir a comprar helado a las 11 de la noche, y siempre encontrarás.
  9. A él:



This page is powered by Blogger. Isn't yours?