28.7.06
"Le leo la mano"
"Le leo la mano, le digo el futuro... le contesto sus preguntas sobre el trabajo, el amor..."
Eso escuché que decía la mujer con falda larga que me salió al paso cuando me bajé del auto para llegar al lugar en el que había quedado de verme con T. Como T tardó mas en llegar de lo que esperaba, mi mente se puso a divagar al respecto de conocer el futuro. Como mucho se ha escrito sobre la factibilidad y conveniencia de tener conocimiento de lo que vendrá a continuación en la línea del tiempo, no abordaré el tema en sí; sin embargo, me pregunté si me gustaría saber qué es lo que sigue en mi vida. En este momento estoy atravesando una época de GRANDES cambios, consecuencia de decisiones tomadas en las últimas semanas, y el tema recurrente en mis desvelos es: "estaré haciendo lo correcto?". Es decir, yo estoy convencida de que esto es lo que debo hacer ahora, pero siempre llega el fantasma del miedo a susurrar frases fatídicas en mi oído. Si pudiera conocer el futuro, ya sea a través de la boca de esta mujer, o de una bola de cristal, o de una fuente en la que se vertiera agua y pudiera mirar directamente lo que vendrá, como si fuera una televisión, indudablemente saldría de dudas. Pero no quiero saberlo. Prefiero que lo que tenga que llegar lo haga en el momento que debe hacerlo, ya sea bueno o malo. Porque si ahora descubriera que el camino que estoy comenzando no es el correcto, me sería muy difícil manejar toda esta implosión de sensaciones y enviarlas al /dev/null. Esperaré. Que los sucesos acontezcan en su momento. Aunque muera de miedo ahora.
Eso escuché que decía la mujer con falda larga que me salió al paso cuando me bajé del auto para llegar al lugar en el que había quedado de verme con T. Como T tardó mas en llegar de lo que esperaba, mi mente se puso a divagar al respecto de conocer el futuro. Como mucho se ha escrito sobre la factibilidad y conveniencia de tener conocimiento de lo que vendrá a continuación en la línea del tiempo, no abordaré el tema en sí; sin embargo, me pregunté si me gustaría saber qué es lo que sigue en mi vida. En este momento estoy atravesando una época de GRANDES cambios, consecuencia de decisiones tomadas en las últimas semanas, y el tema recurrente en mis desvelos es: "estaré haciendo lo correcto?". Es decir, yo estoy convencida de que esto es lo que debo hacer ahora, pero siempre llega el fantasma del miedo a susurrar frases fatídicas en mi oído. Si pudiera conocer el futuro, ya sea a través de la boca de esta mujer, o de una bola de cristal, o de una fuente en la que se vertiera agua y pudiera mirar directamente lo que vendrá, como si fuera una televisión, indudablemente saldría de dudas. Pero no quiero saberlo. Prefiero que lo que tenga que llegar lo haga en el momento que debe hacerlo, ya sea bueno o malo. Porque si ahora descubriera que el camino que estoy comenzando no es el correcto, me sería muy difícil manejar toda esta implosión de sensaciones y enviarlas al /dev/null. Esperaré. Que los sucesos acontezcan en su momento. Aunque muera de miedo ahora.
19.7.06
Café con leche
O, "Lacteos que reconfortan el corazón".
Si en algún momento de su corta existencia siente usted que necesita un consuelo, o que es atacado por una "zozobra del corazón" (término tomado del vocabulario de Luis Wu), no dude en recurrir a los productos lácteos. Por ejemplo, el café con leche.
Tome una vasija (de metal, preferentemente. El plástico no funciona muy bien tratándose de calentar cosas al fuego directo) y vierta una porción de leche. El tamaño de la porción se definirá con base en las dimensiones de la taza que se quiera utilizar. Una vez se encuentre la leche en la vasija, ponga ésta al fuego y espere a que hierva. Cuando digo "espere" no me refiero a que se quede parado junto al lugar donde la vasija se calienta, sino a que deje que el tiempo transcurra para que el evento suceda. Inevitablemente, pasará. Sólo hay que tener cuidado, porque cuando la leche hierve, tiende a exacerbarse y su sentimiento de querer libertad es tan fuerte, que acaba desbordando el contenedor. Por eso es conveniente echar una ojeada de vez en cuando, tratando de evitar que el blanco líquido termine desparramado en una superficie diferente a la taza que se usará.
Cuando la leche obtenga la temperatura adecuada, tome la vasija -cuidado, que el metal caliente quema la piel!- y vierta el producto obtenido de las ubres de la vaca en la taza. Tome el frasco de café y añada una o dos cucharadas a la leche. Endulce al gusto y ... voila! Tiene usted ante sí un elixir reparador de corazones maltrechos.
Opciones al café con leche: arroz con leche (dos veces dulce, dos veces bueno), leche con licor de café, chocolate con leche, avena con leche, atole.
Cheers!
Si en algún momento de su corta existencia siente usted que necesita un consuelo, o que es atacado por una "zozobra del corazón" (término tomado del vocabulario de Luis Wu), no dude en recurrir a los productos lácteos. Por ejemplo, el café con leche.
Tome una vasija (de metal, preferentemente. El plástico no funciona muy bien tratándose de calentar cosas al fuego directo) y vierta una porción de leche. El tamaño de la porción se definirá con base en las dimensiones de la taza que se quiera utilizar. Una vez se encuentre la leche en la vasija, ponga ésta al fuego y espere a que hierva. Cuando digo "espere" no me refiero a que se quede parado junto al lugar donde la vasija se calienta, sino a que deje que el tiempo transcurra para que el evento suceda. Inevitablemente, pasará. Sólo hay que tener cuidado, porque cuando la leche hierve, tiende a exacerbarse y su sentimiento de querer libertad es tan fuerte, que acaba desbordando el contenedor. Por eso es conveniente echar una ojeada de vez en cuando, tratando de evitar que el blanco líquido termine desparramado en una superficie diferente a la taza que se usará.
Cuando la leche obtenga la temperatura adecuada, tome la vasija -cuidado, que el metal caliente quema la piel!- y vierta el producto obtenido de las ubres de la vaca en la taza. Tome el frasco de café y añada una o dos cucharadas a la leche. Endulce al gusto y ... voila! Tiene usted ante sí un elixir reparador de corazones maltrechos.
Opciones al café con leche: arroz con leche (dos veces dulce, dos veces bueno), leche con licor de café, chocolate con leche, avena con leche, atole.
Cheers!
18.7.06
Bello...
I'm bad
Cuando me despierto, una incertidumbre sobre mi estado de animo no es extraña. Hay días en que me despierto de buenas, otros en que definitivamente estoy de malas, y no faltan aquellos en que la tristeza me oprime en cuanto abro los ojos. Sin embargo, hay algunos días en los que mi ánimo carece de color al levantarme, y va tiñéndose conforme transcurren los minutos.
Hoy, precisamente, amaneció incoloro, pero con tendencias a pintarse de azul, completa y definitivamente azul. Otra vez opacada por la tristeza avasallante, por el desánimo y la lágrima fácil. Llevé a cabo mi rutina matutina, y cuando me metí a bañar me dije "Nej! por qué otra vez triste? el mundo me mueve a su capricho y no me parece justo ni gratificante..." y el pálido azul comenzó a transmutar en un rojo oscuro...
Salí de bañarme, me preparé para darle la cara al mundo y tomé la cajetilla de cigarros que estaba en el arco que da la cocina. Poner en marcha el auto, salir a la calle, encender el cigarrillo y dejar que la primer bocanada de humo entre hasta mis pulmones... acciones ejecutadas una tras otra, mientras la transformación se lleva a cabo. Música de Depeche Mode hasta el tope de volumen, ventanillas abiertas, el aire entrando por todos lados, el humo dispersándose primero dentro del auto y saliendo después. Primero los pies, luego las piernas, seguidas por el torso, los brazos, el cuello, la cabeza, y todo lo que está dentro de mi también. La tristeza es desplazada por una media sonrisa y el entrecerrar de mis ojos. El mundo se ve diferente ahora. El mundo no puede conmigo ni con lo que quiero lograr. Mi mirar con recelo lo que pasa por delante evita que la sensibilidad sea herida. Ahora, justo ahora recuerdo por qué dejé dominar a los engranes sobre el sentimiento: es difícil herir a lo mecanizado. Existen más posibilidades de sobrevivir su tú disparas primero.
Dejaremos dormir a lo bello por otra temporada. Llegó su tiempo de hibernar... otra vez.
Hoy, precisamente, amaneció incoloro, pero con tendencias a pintarse de azul, completa y definitivamente azul. Otra vez opacada por la tristeza avasallante, por el desánimo y la lágrima fácil. Llevé a cabo mi rutina matutina, y cuando me metí a bañar me dije "Nej! por qué otra vez triste? el mundo me mueve a su capricho y no me parece justo ni gratificante..." y el pálido azul comenzó a transmutar en un rojo oscuro...
Salí de bañarme, me preparé para darle la cara al mundo y tomé la cajetilla de cigarros que estaba en el arco que da la cocina. Poner en marcha el auto, salir a la calle, encender el cigarrillo y dejar que la primer bocanada de humo entre hasta mis pulmones... acciones ejecutadas una tras otra, mientras la transformación se lleva a cabo. Música de Depeche Mode hasta el tope de volumen, ventanillas abiertas, el aire entrando por todos lados, el humo dispersándose primero dentro del auto y saliendo después. Primero los pies, luego las piernas, seguidas por el torso, los brazos, el cuello, la cabeza, y todo lo que está dentro de mi también. La tristeza es desplazada por una media sonrisa y el entrecerrar de mis ojos. El mundo se ve diferente ahora. El mundo no puede conmigo ni con lo que quiero lograr. Mi mirar con recelo lo que pasa por delante evita que la sensibilidad sea herida. Ahora, justo ahora recuerdo por qué dejé dominar a los engranes sobre el sentimiento: es difícil herir a lo mecanizado. Existen más posibilidades de sobrevivir su tú disparas primero.
Dejaremos dormir a lo bello por otra temporada. Llegó su tiempo de hibernar... otra vez.
16.7.06
Nonsense
Guardaré mis manos llenas de magia
mis ojos con tantas miradas por prodigar
Guardaré todas las palabras
los besos
los suspiros
Guardaré mi cuello
mi cintura
mis labios
lo guardaré todo dentro de una caja
que sea dorada por fuera
para que cuando la vea
pueda recordar que alguna vez
fuí algo bueno
y el interior
lo pintaré de azul
para recordar-me
que lo que soy
es Just Blue
Lo dejaré azul
para que
si en algun momento
mis ojos con miradas
deciden
dejar de ver el negro de
mis párpados
y soñar de nuevo
con un quizá
con un "podría"
puedan ver
que ahí estoy yo
e intentar volver
a recuperar lo que
en algún momento
pretendí ser
La caja la guardaré
aquí adentro
mientras la vida
permite que los días
transcurran como deben ser
quién sabe?
quizá en uno de ellos
pueda volver
mis ojos con tantas miradas por prodigar
Guardaré todas las palabras
los besos
los suspiros
Guardaré mi cuello
mi cintura
mis labios
lo guardaré todo dentro de una caja
que sea dorada por fuera
para que cuando la vea
pueda recordar que alguna vez
fuí algo bueno
y el interior
lo pintaré de azul
para recordar-me
que lo que soy
es Just Blue
Lo dejaré azul
para que
si en algun momento
mis ojos con miradas
deciden
dejar de ver el negro de
mis párpados
y soñar de nuevo
con un quizá
con un "podría"
puedan ver
que ahí estoy yo
e intentar volver
a recuperar lo que
en algún momento
pretendí ser
La caja la guardaré
aquí adentro
mientras la vida
permite que los días
transcurran como deben ser
quién sabe?
quizá en uno de ellos
pueda volver
14.7.06
Fragmentos
"Era una lluvia sin truenos, ni relámpagos; tampoco había viento. Era simplemente como si el cielo se diluyera agresivamente, convencido de que no debía seguir siendo como hasta ahora. Las gotas caían con fuerza y golpeaban rítmicamente: tap, tap, tap, y llegó un momento en que confundí mis latidos con ese sonido de agua. Era una lluvia fuerte, pero tranquila. Como si las nubes se desgarraran las entrañas sin hablar"
--------------------------
"Cerró los ojos, esperando que el ardor desapareciera. Como éste no cesó, los abrió de nuevo. Y tremenda fue su sorpresa cuando descubrió que veía, cosa que nunca antes había hecho"
-------------------------------
" 'Demonios, mi cabeza me está matando' pensó. Llevaba varias horas con ese dolor sordo en la parte de atrás. Descuidadamente, llevó su mano hasta la nuca y su tacto echó de menos el pedazo de craneo que antes estuviera ahí"
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"Cerró los ojos, esperando que el ardor desapareciera. Como éste no cesó, los abrió de nuevo. Y tremenda fue su sorpresa cuando descubrió que veía, cosa que nunca antes había hecho"
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" 'Demonios, mi cabeza me está matando' pensó. Llevaba varias horas con ese dolor sordo en la parte de atrás. Descuidadamente, llevó su mano hasta la nuca y su tacto echó de menos el pedazo de craneo que antes estuviera ahí"
13.7.06
Vallarta
11.7.06
¿Algo falta?
Quisiera leer algo de lo cual me enamorara. Quisiera encontrar una secuencia de letras que me hicieran volar y llegar hasta lo más alto. Unas letras con las cuales vibrar y estremecerme, hasta sentir que la piel se me eriza, y, por que no, que un suspiro inesperado se escapara a la vez que me diluyo en las ganas.
Extraño la anticipación, el anhelo, el remolino interior al comienzo de una lectura. Echo de menos el morderme los labios ante las ideas ajenas.
Necesito letras que hagan saltar mi corazón.
Extraño la anticipación, el anhelo, el remolino interior al comienzo de una lectura. Echo de menos el morderme los labios ante las ideas ajenas.
Necesito letras que hagan saltar mi corazón.
10.7.06
Fear
Sentia el miedo en la boca del estomago. Como una mano apretando con fuerza esa parte. Yo pense que el miedo era mio. Hasta que el se acerco y se sento junto a mi.
--Tengo miedo-- le dije.
--Yo tambien-- respondio el --de hecho, siento una punzada aqui en la boca del estomago.
Asi que ya no supe si el miedo era mio, o era de el.
--Tengo miedo-- le dije.
--Yo tambien-- respondio el --de hecho, siento una punzada aqui en la boca del estomago.
Asi que ya no supe si el miedo era mio, o era de el.
4.7.06
Regalo
El era un niño extraño. No porque se estuviera quieto todo el tiempo, ni porque le disgustara ir al dentista (¿a que niño le gusta?), sino porque no le gustaba su cumpleaños. ¿Puedes imaginar a un niño al que no le haga ilusión que llegue el día en que puede añadir formalmente una unidad a su edad actual? Claro, estoy conciente de que lo importante de un cumpleaños no es el sumar uno al número que se tiene en este momento. Lo realmente bello de un cumpleaños es el saber que un día como ese, hace algún tiempo, uno estaba saliendo del vientre de su madre, con esas manos pequeñitas y los ojos hinchados, además del resto de la cara abotagada.
Bien, pues a este niño no le caía nada en gracia el famoso día: trataba de que nadie se enterara de la fecha del acontecimiento, y por lo regular era una ocasión para pasar despotricando y poneniendo mala cara mientras andaba de aquí para allá, llevando a cabo sus tareas designadas (arduo oficio éste de ser niño).
Hasta que llego un año (365 días después de la última fecha de refunfuño) en el que se le apareció un hada vestida de azul y rodeada de una luz tan diáfana que invitaba a sumergirse en ella. Esta hada, acercandose, le dijo: "Mira, te traje un regalo", a la vez que extendía una mano que sujetaba una bolsa de papel del mismo color que su vestido.
El niño tomó la bolsa y abriéndola cautelosamente, miró lo que estaba dentro: una vaca. ¿Te imaginas una vaca guardada dentro de una bolsa de papel? Bueno, pues eso justamente era el regalo: una vaca blanca con manchas negras.
El metió la mano y sacó a la vaca cuidadosamente. ¿Cómo había podido el hada meter una vaca en una bolsa de papel? La respuesta no había que meditarla mucho: ella era un hada, y todos sabemos que las hadas tienen poderes mágicos. Puso la vaca sobre su palma y la miró. La vaca a su vez lo miró a él y dijo "Muuuu", pero el niño estaba tan contento que no la escuchó. El pensó: "debo ponerle un nombre". Como ninguno le parecía apropiado, levantó la cara buscando al hada para preguntarle cómo sería correcto llamarla, pero ella ya se había ido.
Entonces, a falta de una ocurrencia mejor, se encogió de hombros y le dijo "Te llamarás 'Vaca'". Vaca sonrió, el niño sonrió, y juntos se fueron a celebrar un cumpleaños que no fue de malas caras y sí de bellas carcajadas.
Fin
Bien, pues a este niño no le caía nada en gracia el famoso día: trataba de que nadie se enterara de la fecha del acontecimiento, y por lo regular era una ocasión para pasar despotricando y poneniendo mala cara mientras andaba de aquí para allá, llevando a cabo sus tareas designadas (arduo oficio éste de ser niño).
Hasta que llego un año (365 días después de la última fecha de refunfuño) en el que se le apareció un hada vestida de azul y rodeada de una luz tan diáfana que invitaba a sumergirse en ella. Esta hada, acercandose, le dijo: "Mira, te traje un regalo", a la vez que extendía una mano que sujetaba una bolsa de papel del mismo color que su vestido.
El niño tomó la bolsa y abriéndola cautelosamente, miró lo que estaba dentro: una vaca. ¿Te imaginas una vaca guardada dentro de una bolsa de papel? Bueno, pues eso justamente era el regalo: una vaca blanca con manchas negras.
El metió la mano y sacó a la vaca cuidadosamente. ¿Cómo había podido el hada meter una vaca en una bolsa de papel? La respuesta no había que meditarla mucho: ella era un hada, y todos sabemos que las hadas tienen poderes mágicos. Puso la vaca sobre su palma y la miró. La vaca a su vez lo miró a él y dijo "Muuuu", pero el niño estaba tan contento que no la escuchó. El pensó: "debo ponerle un nombre". Como ninguno le parecía apropiado, levantó la cara buscando al hada para preguntarle cómo sería correcto llamarla, pero ella ya se había ido.
Entonces, a falta de una ocurrencia mejor, se encogió de hombros y le dijo "Te llamarás 'Vaca'". Vaca sonrió, el niño sonrió, y juntos se fueron a celebrar un cumpleaños que no fue de malas caras y sí de bellas carcajadas.
Fin