23.12.05
Buenos deseos

Me gustaría que pudieras echar un vistazo al remolino de sentimientos que en mi cabeza se mueven. Que pudieras darte un chapuzón en las imagenes que se forman ante mis ojos, para así descubrir que tu imagen emerge bañada de luz como un espectro lleno de bondad. Quisiera que por un momento, tan solo un instante, pudieras entrar en mi corazón y darte cuenta de todas estas cosas que quiero decir, pero que ninguna combinación de palabras puede expresar.
Sin hacer la mínima justicia a lo que mi ser clama, dejo estas letras en señal de gratitud. A ti, a ti, y a ti. A todos ustedes que me han ido formando pedazo a pedazo, que me han ayudado cuando lo necesitaba y que han compartido el regocijo cuando no cabía en mi. A ustedes que no dejan de ser mis maestros, que me enriquecen y complementan de formas que sólo ustedes pueden hacerlo.
Si acaso notan las lágrimas que corren por mis mejillas, deben darse cuenta también de la sonrisa que las acompaña. Esta vez no las voy a contener, mis lágrimas y mis sonrisas son la mejor ofrenda que puedo darles. Mi corazón lo tienen. Gracias. Gracias, una, dos, tres, cuatro, mil veces... gracias por formar parte de mi mundo. Los quiero.