18.7.07
Piernas
Deslicé las piernas hacia fuera de la cama. Colgaban como dos hilajos, de los cuales no tenía el mínimo control. Decidí arriesgarme e intentar levantarme. Planté bien los pies en el piso (o al menos eso creía desde donde estaba viendo las cosas) y empujé mi cadera hacia delante. Me ví a mi misma caminando hacia el baño, pero aún en mi mente no terminaba de dar el primer paso, cuando me desplomé junto a mis pantuflas.
Y me quedé ahí tirada, preguntándome si en algun momento mis piernas responderían o, por el contrario, el resto del cuerpo se les uniría en aquel abandono a mi voluntad.
Y me quedé ahí tirada, preguntándome si en algun momento mis piernas responderían o, por el contrario, el resto del cuerpo se les uniría en aquel abandono a mi voluntad.